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Cosas que debemos hacer antes de que crezcan los peques

Gracias Lelu por tan bella ilustración @lelu.ilustraciones.

🎈Sostenlo durante una hora entera mientras descansa en tus brazos (recuerda que en poco tiempo su cuerpo ya no cabrá en ese mismo espacio)
🎈Siente como su mano te agarra fuertemente, a pesar de que es del tamaño de tu dedo meñique
🎈Huele su cabello, su cuello sus pies, tratando de mantener ese aroma de bebé para siempre en tu memoria
🎈Haz caras y ve cómo sonríe. Y date cuenta de que su alegría no depende de nada más que de ti
🎈Déjalo dormir en tú cama en esa noche terriblemente fría de invierno, o todos los días, mejor
🎈Llévalo a la playa y pasa toda la tarde recogiendo conchas marinas
🎈Marca su altura en la misma pared con cada año que pasa
🎈Come chocolate escondido y míralo preguntándose de dónde viene ese olor dulce (¡qué pena!)
🎈Inventa la historia sin pies ni cabeza que pasa por tu imaginación. No discutirá por qué «la jirafa se subió al platillo del espacio para ir a la fiesta que la abuela tiene en su patio trasero»
🎈Disfruta del título de madre (o padre) más conocido del universo.
🎈Juega a las escondidas y ve a su lugar medio escondido, seguro de que está bien escondido
🎈Toma un té imaginario, come la comida del restaurante que acaba de abrir o juega a su superhéroe favorito (con derecho a correr con la capa alrededor de la casa)
🎈Haz su pastel de cumpleaños con tus propias manos (disfruta de que en esta etapa siempre dirá que era hermoso, independientemente de su grado de incapacidad para la tarea)
🎈Abrázalo con todas tus fuerzas al salir de la escuela. En unos pocos años esto se considerará «la vergüenza más grande con los muchachos»
🎈Dile «te amo» todos los días. Así nunca, ni siquiera por un segundo, dejara de creer que estarás allí cuando lo necesite

¿Qué otras cosas agregarías para hacer con tus peques?

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Inteligencia Emocional en los niños

Por Gimena Soba

Lic. En Comunicación Social, Coach Ontológico y mamá emprendedora.

Las emociones, están presentes en cada minuto de nuestro día a día. Se mezclan, se camuflan, se disfrazan, las entendemos, las rechazamos, las superamos, las dejamos de lado… siempre están ahí. En nosotros y en los otros. Nosotros, “los grandes” a veces podemos expresarlas, en otros casos, ni siquiera eso… No te pasa que de golpe te sentís “rar@”  y no sabés la razón?. Bien, ahora  imagina la cabecita de tu hij@.

El identificar, comprender y regular las emociones es una base fundamental para que nuestros hijos se desenvuelvan de una manera más cómoda y feliz en la vida.

Como padres, debemos acompañar a nuestros hijos con mensajes claros que los inviten a identificar “eso” que están sintiendo y buscar con ellos, la manera de controlarlo.

Reconociendo las emociones básicas

Es muy importante ayudarlos, ya sea que estén en etapa de poder expresarse con palabras o no, a que puedan detectar e identificar las emociones más básicas: estoy triste, estoy contento, tengo miedo, estoy enojado, etc.

Hay un montón de formas para poder ayudarles de acuerdo a sus edades y habilidades: mediante fotos de rostros, dibujitos que hagamos con ellos, preguntándoles qué les pasa, si están tristes o por qué creen ellos que el otro lo está… Este es un modo perfecto para que aprendan a reconocer sus emociones poco a poco y también las de los demás, y sobre todo, comenzar a desarrollar la empatía.

En las siguientes columnas estaré brindándoles tips, juegos y muchos recursos para que puedas usarlos en casa y adaptarlos a tus posibilidades y necesidades.

Las emociones y sus razones

Bucear con nuestros hijos en el porqué de sus emociones es una forma de hacerlos más independientes y seguros de sí mismos. Por ejemplo, mi hijo Juanchi de 4 años  me expresa siempre que tiene miedo a la oscuridad. La pregunta acertada: Y qué es lo que te da miedo de la oscuridad? Lo ayuda a relacionar ese miedo con “un algo”: “me da miedo quedarme a oscuras por si aparece un monstruo”. Ahí, de acuerdo a la respuesta, tendremos más información para trabajar con ellos referente a lo que les provoca esa emoción y ahondar en las razones.

Desarrollar su empatía siempre

Hablar con los niños, hacerles preguntas, razonar junto a ellos, jugar, poner ejemplos… es algo imprescindible en su educación. Debemos favorecer continuamente el que puedan expresarse, poner en voz alta sus opiniones y sentimientos. Algo muy importante es poder reflexionar juntos mediante diferentes preguntas: Cómo creés que se sintió el primo luego de que le gritaste? Por qué te parece que está llorando tu hermana? Creés que mamá está contenta hoy?

Chequear si se entendió el mensaje

Algo de lo que siempre hablamos loa Coach’s, es de “la escucha activa” o “la escucha poderosa” (el escuchar con todos los sentidos prestando atención a los gestos, a las reacciones, a la congruencia entre lo que se dice y como lo expresa la gestualidad corporal). Ejemplo: Si nuestros niños nos están diciendo que están felices, su cuerpo debe transmitir esa emoción a través de sus hombros y cabeza en alto, a través de una sonrisa o algún otro elemento que nos haga saber que lo que dice, es realmente así. En cambio, si detrás de un “si mamá, estoy feliz” el niño tiene cara de tristeza, la cabeza gacha, se retrae, es evidente que la emoción que está experimentando no es la real. Debemos hablarles claro, despacio, frente a frente y terminando las frases con un “querés que sigamos hablando del tema?”, estás de acuerdo con lo que dije?”, “yo mamá, siento que hay algo que no está del todo claro, por qué no me lo cuentas otra vez”.

Incentivarlos a expresar sus emociones

Para fomentar la inteligencia emocional es vital que podamos facilitar a nuestros hijos la confianza apropiada para que pongan en palabras, todo aquello que les preocupa, que los hace felices, lo que no les gusta, etc. La casa y la escuela serán siempre los primeros escenarios donde se va a desarrollar su vida. Si les ofrecemos comodidad para que puedan expresarse con naturalidad en los demás escenarios, también lo harán a medida que crezcan y en el resto de contextos.

Saber comunicarse y reconocer emociones propias y ajenas son, sin duda, imprescindibles para que vayan madurando poco a poco y alcancen una solvencia adecuada para integrarse en la sociedad y ser felices en ella. Nosotros podemos darles esa oportunidad a través de la educación en inteligencia emocional.

Si te gustó el artículo y deseas saber más, te dejo mi info para que puedas contactarme. Con gusto responderé a todas tus inquietudes. También te invito a que propongas temas para los próximos artículos junto a la web de MAMÁS EN URUGUAY.

www.lifecoach.uy

Insta: @lifecoachuy

099-156875

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7 Reglas de oro para que nuestros niños sean felices

Reglas de oro para que nuestros hijos se sientan amados, respetados y felices ❤️

  1. Despiértalo y acuéstalo con un beso.
  2. Abrázalo cuando menos lo espere y cuando más lo necesite.
  3. Agáchate y ponte a su nivel cuando quieras decirle algo.
  4. Escúchalo cuando te hable y cuando «no» también, no todo lo que te quiere decir saldrá de sus palabras, escucha su corazón y su alma.
  5. Tú eres un adulto y tu hijo es un niño; así que acéptalo, respétalo y ámalo por lo que es y no por lo que tú quieres que sea.
  6. No grites, no insultes, no compares, no le pegues. Pero nunca dejes de poner límites. Los límites son el secreto de una infancia feliz y una adolescencia saludable.
  7. Amalo sobre todas las cosas que te gustan y no te gustan de él. Ámalo siempre.
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